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Yo no sé de dónde soy, mi casa está en la fronteraFrantic es así
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7/4/2008 Estábamos pocos y parió la puta madre iglesiaDe Prada y Polaino lideran la refundación del diario oficial de la Iglesia y el franquismo El Diario Ya resucita con el mismo espíritu de siempre JOSÉ MARÍA GARRIDO Desde que fue fundado por Editorial Católica en plena segunda república, hasta junio de 1996, fecha en la que desapareció a causa de una grave crisis económica, el Diario Ya fue la voz oficial de la Iglesia y de los colectivos más conservadores y reaccionarios del país. 12 años después, y con el objetivo de imitar el mismo estilo periodístico, ve la luz diarioya.es Juan Manuel de Prada -católico practicante y colaborador habitual del diario ABC- lidera la refundación del que fuera el diario más vendido en Madrid durante el régimen franquista. Alberto Miguel Arruti -experto en la cosmología de Dios-, y Aquilino Polaino -un pseudo psicólogo homófobo que cree que “la homosexualidad es un trastorno psicopatológico que sufren personas educadas por un padre hostil, violento o alcohólico”-, también forman parte del Consejo Asesor del diarioya.es. Fuente: El Plural. Ahora comprendo por qué la iglesia sigue tan empeñada en mantener el concordato y en que todos los contribuyentes marquen la famosa casilla destinada a sostenimiento de la iglesia. Necesitaba fondos para reflotar su buque insignia que, en su día, se hundió por una grave crisis económica. Lo peor de todo es que aún habrá quien celebre esa botadura. Por si teníamos poco con aguantar a forofamilieros, hazteoirianos, libertaddigitaleros e hispanidistas; por si no era suficiente con los de AN y DN, ahora nos encontramos con la vuelta del diario ultraconservador por excelencia. A este paso, no me sorprendería nada encontrarme por la red con la versión digital de Arriba y El Alcázar. ¿Habrá que volver a las barricadas? Por si acaso, yo voy afilando la pluma. 6/30/2008 Cita con el folio en blancoA veces, enfrentarse a un folio en blanco produce la misma sensación que quedar con una antigua amante que se empeña en mantener la amistad cuando aún no estás preparada para eso.
Te quedas mirando al vacío mientras te preguntas: “y ahora, ¿qué leches me pongo?”, porque nada de lo que tienes en el armario te ayuda a sentirte bien. Te calientas la cabeza pensando: “¿de qué vamos a hablar?”, “¿qué vamos a hacer?”. Al final, te acabas poniendo aquello con lo que te sientes más cómoda, aunque no sea lo que más te favorezca, repasas mentalmente la cartelera y la lista de bares donde podéis ir a tomaros una copa y acudes al lugar de la cita.
De repente, ahí aparece ella y lo primero que te viene a la cabeza es: “¿pero qué coño hago yo aquí?... si yo no quería quedar” y aguantas las ganas de salir corriendo. Al final, te quedan dos opciones: la más lógica, aunque nadie la suele escoger, que es decir la verdad y dejarlo para otro momento, o la más fácil, pero que te deja peor cuerpo, que es aguantar el tirón aunque luego la velada sea un verdadero fiasco.
Sí, a veces, empeñarse en llenar un folio sólo porque te obligas a hacerlo, es forzarte a hablar cuando no quieres, obligarte a salir cuando preferirías quedarte en casa, ponerte de tiros largos cuando te sentirías más cómoda en zapatillas… La única diferencia es que, en este caso, no te importa nada decir “no” y dejarlo para otro día. 6/15/2008 Afortunadamente, no soy la única que ve más allá de "la cara amable" de la ExpoNo he podido resistir la tentación de publicar, previo permiso del autor, por supuesto, este maravilloso texto basado en su experiencia personal. Afortunadamente, no soy la única que ve más allá de la "cara amable" de la Expo.
Gracias, Manuel, por compartir tu experiencia.
He visto en la Expo He visto como había que esperar 4 horas bajo la lluvia a que nos dieran una acreditación o un pase para poder trabajar dentro del complejo, ni tan siquiera habían pensado en poner un cobertizo para que los trabajadores no nos mojáramos durante largas horas, que importa, al fin de al cabo tan solo somos plebe. He visto como los trabajadores éramos tratados como delincuentes tan solo para poder acceder a nuestros trabajos. He visto como trabajadores no dormían o si lo hacían era durante muy pocas horas para poder terminar sus trabajos. He visto sacar a un trabajador en volandas del complejo de la expo, tan solo por llevar en sus manos el sillín de su bicicleta. He visto como los trabajadores perdíamos nuestros derechos para poder sacar un proyecto adelante, que unos cuantos incompetentes comenzaron tarde. He visto como tenía que quitar mi vehículo de trabajo, para dejar libre el sitio para que aparcaran lo que ellos llaman las autoridades. He visto como tenía que dejar mi vehículo de trabajo a media hora andando hasta el centro de trabajo, cargado con herramientas y materiales. He visto como tras la palabra ecología, destruyen un entorno natural, para llenarlo de hormigón. He visto como tras la palabra desarrollo sostenible se consumirán a diario miles de litros de combustible y miles y miles de de Megawatios, que ayudaran a contaminar mas con las centrales térmicas. He visto a un amigo y me ha dicho que otro amigo había muerto a consecuencia de un paro cardiaco seguramente por el stress provocado por la expo. He visto como en la inauguración nadie ha recordado a esas personas que han muerto trabajando o por culpa de la expo. He visto como la hipocresía es capaz de utilizar la naturaleza. Autor: Manuel Velasco. Aquí la menda pasa de la Expo como de la mierda.Damas y caballeros: comienza la función.
Por si alguien aún tenía esperanzas de que este día nunca llegara, ya puede irse olvidando. Desde ayer ya tenemos abierto al público ese engendro llamado Expoagua y desde ayer, el único tema de conversación entre las compañeras del curro es lo bonitos que fueron los fuegos artificiales, y la única noticia que te venden como buena en la tele es la puñetera Expo.
Pues bien, que cada uno haga de su capa un sayo pero aquí la menda se une al club de los garrulos, apelativo dado por el insigne escritor y periodista aragonés Juan Bolea a todos los que desde el principio dijimos que no íbamos a ir a ver la Expo.
Aquí la menda, va a comprar un par de camas porque ya que mis amigos y familiares no tienen nada mejor que hacer que venir a ver la Expo, al menos que no tengan que empeñar hasta la camisa para pagar un hotel cuyo precio, en estas fechas, se verá multiplicado con respecto al del resto del año, porque por mucho que nos digan que los hosteleros han firmado un compromiso para no subir los precios, supongo que la verdad será que el acuerdo que han firmado es el de que todos los empresarios suban en la misma medida (es que la competencia desleal es muy poco ética).
Aquí la menda, va a llenar la nevera de comida y bebida pero no por la huelga de transportistas (sólo es una huelga, no una guerra, ¡leches!), sino para que mis amigos y familiares puedan comer y tomarse una copa, en buena compañía y al amor de una amena conversación, sin tener que dejar en prenda un ojo y la niña del otro, sin tener que aguantar pisotones, carteristas y locales llenos de humo (en mi casa sólo se fuma en el balcón) y para que mis otros amigos que, como yo, pasan de la Expo, tengan un lugar tranquilo donde refugiarse.
Aquí la menda, no va a poner un pie en el recinto de la Expo, no va a poner la tele durante tres meses, va a preferir gastarse los 25 euros que cuesta ver a Bunbury (con la entrada de la Expo, sólo costaría 8) y va a disfrutar más que nunca de los placeres de la lectura y de las tertulias entre amigos.
Si eres de los míos, sé bienvenido.
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